Los checos (y su carácter particular)

Bueno hasta ahora hemos hablado de los lugares y los productos de aquí, pero no de las personas.

Pues bien, es una de las pocas cosas que no nos gusta tanto de aquí.

Nunca se puede generalizar, y por supuesto habrá muchos checos mas amables y simpáticos que muchos españoles, pero por lo que nos hemos encontrado nosotros, son bastante cerrados y antipáticos. Esta afirmación la hacemos después de 3 meses tratando con ellos, no es cuestión de haber tenido mala suerte y habernos encontrado 4 checos antipáticos en un día. Incluso, hemos conocido a una chica checa simpática amiga nuestra, que nos reconoce que es sobretodo en el sector servicios y con los turistas cuando los checos demuestran mayor antipatía e intentan aprovecharse de aquellos que no son de aquí.

Cada vez que hemos preguntado el precio de algo, o cómo se va hacia algún sitio, nos ha tocado una persona que contesta con monosílabos, o nos dice que no sabe, o contesta bien pero muy seco, sin ninguna sonrisa. A parte de ese día a día, os contamos algunas historias especiales.

En varios bares del centro después de pagar la cuenta nos han traído un papel con un 10% de más que teníamos que pagar, tras preguntar, con toda la antípatía del mundo nos dicen que es obligatorio y llegamos a pagar 2 veces. Eso hasta que unos amigos nuestros nos dijeron que era un engaño al turista (o a aquel que escuchen hablen un idioma diferente simplemente), que para nada es obligatorio, pero que si no lo pagas te insultan y se cabrean muchísimo, en fin, una alegría..

Anoche mismo teníamos un plato grande de croquetas pedidas ya en un bar y se nos estaba acabando la cerveza, a esto que llega el camarero y nos dicen que van a cerrar, que le paguemos la cuenta y empieza a ajustar, y le dijimos: ok, pero por favor tráenos también una cerveza más. Ante esto, el tío super brusco nos dice: “no, it is finish”. Y le intentamos explicar que es para ayudarnos a terminar con las croquetas porque no nos quedaba bebida, y entonces, vuelve a repetir: “it is finish”. jaja Pero finalmente nos dice: “ok, small beer”. Y le decimos: No, big beer (la normal), jaja, y nos dice: NO. Finalmente no le pedimos cerveza ninguna, porque la pequeña sale más cara. La cuestión es que más le daría al hombre, si una grande para los 2 iba durar 3 minutos. Y sobretodo y más importante, las malas maneras de hablar con nosotros, como si fuéramos niños o tontos. Hemos ido a ese bar unas cuantas veces porque siempre se come muy bien, pero también siempre nos tratan de mala manera. Es algo positivo por algo negativo. jaj

Tuvimos también un encuentro no agraciado con un revisor del tranvía que nos quería hacer pagar una multa, porque según él nuestro sms de comprar tickets no era válido, que sí lo era. Los revisores iban de vestidos de paisanos, y en concreto con vestimentas que parecían más bien canis que revisores, sobre todo porque nos hablaban super brusco, y concretamente a mí (higinio) me insultaba y me imitaba por mi manera de hablar, un numerito. La multa no la pagamos porque no tenían razón, pero se llevó un buen rato tratándonos fatal.

Pero para mí hay una historia que se lleva la palma, y es la siguiente. Salgo hace dos días a las 7 de la tarde en bici, y pensé coger un tren en una estación cercana a nuestra casa e irme a un pueblo, Petrov, y luego volverme en bici. Me acerco a la estación y había una mujer con una cara de amargada bastante importante. Me acerco, y le pregunto si hay trenes para Petrov desde esa estación y me dice que sí. Le digo que me de un ticket para el siguiente, y me cobró los 2 euros que valía. Me doy cuenta que el billete no tiene ni la hora del tren ni el andén, así que con la bicicleta a mi lado le pregunto que en qué andén tengo que esperar al siguiente trén y me dice que en el tercero, bajando las escaleras y saliendo por el final, y nada, ella me ve cómo cargo mi bici y me voy por las escaleras.

Me siento en el tercer andén a esperar el tren y no llegaba, a los 15 minutos me voy para un checo que estaba sentado un poco más allá, y le pregunto si sabe a que hora pasa el siguiente tren para Petrov, y señalandome para información me dice “information”. Solo dijo eso, muy amable. Como no había nadie más sigo esperando y llega el tren finalmente, pero cuando me voy a montar, pensé voy a preguntar por si acaso, y le pregunto a un chaval si el tren va para Petrov, y me dice que no. Espero 15 minutos más, ya llevaba más de media hora, y llega otro tren, se baja el revisor y le pregunto y me dice que tampoco va para Petrov.

Así que cargo mi bici de nuevo, y bajo y subo las escaleras hasta llegar al “chorrito de alegría”:la mujer de los tickets de tren. Me ve llegar de nuevo, apenas había nadie allí, y me pregunta, ¿que quieres?, y le digo, ¿a qué hora pasa el siguiente tren?, y me dice “five”, y le digo “in five minutes?”, y dice “no, five o´clock”. A las 5 de la mañana era el siguiente tren! madre mía, y ella me estaba viendo allí esperarlo y no me decía nada, y ella me había vendido el ticket y me había dicho que allí tenia que esperarlo. Yo la hubiera mandado a la mierda o carajo (con educación jaja), pero como no se cómo se dice, le pregunto que si ella sabía que pasaba a las cinco de la mañana para que me vende el ticket?, y me dice: “tú me lo has pedido, yo te lo vendo”. Total que le digo si me puede devolver el ticket, para no perder los dos euros al menos, y por primera vez suelta una carcajada y dice, esta vez en checo, “NE”, que es no. Y nada, me fuí y la puse la primera en mi lista de enemigos.

2 thoughts on “Los checos (y su carácter particular)

  1. Vamos, en resumen, ¡que son todos unos cabrones! Pero la del billete de tren se merecía que le echaras por la espalda un viaje de polvitos pica pica y se retorciera to lo que le quedaba de jornada de trabajo…pa que se jodiera la mu zorra hasta que no se diera una ducha…(si es que se ducha…¬¬)
    ¿No es buena idea entonces montar una tienda de souvenirs del “karma” allí no?

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